Si estás viviendo violencia dentro de tu hogar —o si te han denunciado por ello— es fundamental que conozcas tus derechos y actúes con orientación adecuada. La Ley N° 30364 establece un procedimiento especial, rápido y con medidas de protección. Te explicamos cómo funciona, tanto para víctimas como para personas denunciadas.
¿Qué se considera violencia familiar?
La ley no se limita a la agresión física. Reconoce distintos tipos de violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar:
- Física (lesiones, golpes).
- Psicológica (humillaciones, control, amenazas).
- Sexual.
- Económica o patrimonial (privar de recursos, dañar bienes).
Base legal: Ley N° 30364 y su reglamento.
¿Qué son las medidas de protección?
Una vez presentada la denuncia, el Juzgado de Familia puede dictar medidas de protección con rapidez para resguardar a la víctima: retiro del agresor del domicilio, prohibición de acercamiento o comunicación, entre otras. Estas medidas buscan detener el riesgo de inmediato, incluso antes de que concluya la investigación.
- Reúne lo que tengas: mensajes, fotos, certificados médicos, nombres de testigos.
- Puedes denunciar en la comisaría, la fiscalía o el juzgado.
- Busca orientación legal cuanto antes para que tu caso se sustente bien.
- No estás sola ni solo: existen instituciones y profesionales para ayudarte.
Si te han denunciado
Ser denunciado no equivale automáticamente a ser culpable. Toda persona tiene derecho al debido proceso y a la defensa. Estos procesos avanzan con rapidez y pueden dictarse medidas en breve plazo, por eso es clave no declarar sin asesoría y organizar la defensa técnica desde el inicio, aportando pruebas y argumentos de forma ordenada.
El rol de la Cámara Gesell y las pericias
En muchos casos intervienen evaluaciones psicológicas y, cuando hay menores, la Cámara Gesell (entrevista única en entorno protegido). La estrategia probatoria en estas diligencias es determinante para el resultado.
Consejo final
La violencia familiar es un tema delicado que exige rapidez y cuidado. Tanto si necesitas protección como si debes defenderte de una acusación, contar con asesoría desde el primer momento protege tus derechos y te da claridad sobre los pasos a seguir. Nuestra atención es reservada.
Si estás en peligro inmediato, comunícate con la Línea 100 del MIMP o con la Policía Nacional (105).
Este artículo es informativo y general; no constituye asesoría legal para un caso concreto. Cada situación familiar tiene particularidades. Para orientación sobre tu caso, agenda una consulta con nuestro estudio.